11/05/2018

D. Eugenio Romero Pose (Oración privada)

Mi regalo a D. Eugenio Romero Pose por el día de todos los Santos: Tenía ganas de que existiera algo para poder pedir su intercesión. Y aunque busqué por internet no encontré nada.
Por eso, me decidí a crearla yo misma. Hace años me enteré que su causa de beatificación estaba abierta. Supongo, que como yo, habrá mucha gente que se dirige a el en su oración privada, amigos, conocidos... osea gente que le queremos. Pedí permiso por si acaso a los de la causa de los santos, pero hace ya un mes y pico que no me han contestado. No creo que esté mal publicarlo. Y si me dicen algo, se quita o se corrige y ya está.
Pero Ahí queda, para que otros podáis descargarlo, imprimirlo y difundirlo. Creo que pedir intercesión a las personas como D. Eugenio que han pasado por una enfermedad dura, puede ayudar a muchos a vivir la suya y sus dificultades.
Como a mí si me ayuda desde el cielo... lo comparto.
Además, la oración que pongo al final, que era suya sacada de su testamento espiritual, es preciosa.
Desde aquí, mi más sincero abrazo, D. Eugenio; se que sigue velando por mí. Y con esta oración llegará  a más gente.

11/04/2018

Foro sobre exorcismo.

FORO SOBRE EXORCISMO.

Mira tu por dónde que buscando una cosa por internet me encuentro con este Foro, que ya existía hace años y que trata, como dice su título sobre temas de Exorcismo. Y veo que han colgado el enlace que lleva a un testimonio ya colgado en internet, que dí hace tiempo en un grupo sobre mi liberación y el libro que escribí "Arrojad a los demonios."
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Así que aquí dejo al menos la referencia de dicho Foro, por si alguien le interesa entrar o participar en el y no lo conocía, pues tiene muchas entradas y muy interesantes. No he tenido tiempo de leerlas todas, pero si echarles un vistacillo.
Como tantas veces he dicho, la unión hace la fuerza. Y es agradable encontrar gente por la red que lucha por mantener vivo el ejercicio del exorcismo, que informa a la gente sobre estos temas, y que incluso deja lugar a la participación de las personas que así lo requieren.
Mis felicitaciones por tanto, a estas personas que lo llevan y alimentan. En medio de esta sociedad incrédula, son "valientes contra corriente."
Este es la dirección del Blog: forosobreexorcismo.blogsot.com
y este otro el post donde ponen mi testimonio:
 http://forosobreexorcismo.blogspot.com/2018/06/testimonio-de-silvia-ramirez-posesa.html

Dios hace, el hombre se deja hacer.

DIOS HACE, EL HOMBRE SE DEJA HACER
Hubo una vez, hace mucho  ,mucho  tiempo  un obispo que dio mucha luz a mi vida.
Cuando lo conocí vi en él algo distinto. Su cercanía y espontaneidad con los niños a los que llamaba la atención el gran crucifijo que colgaba de su pecho y que él les mostraba  dejando que lo besaran. Fue la persona que nos firmó un hermanamiento que mi parroquia realizó con una misionera de Bolivia, en la que emprendimos un hermoso proyecto misionero.
Su cara ya me sonaba, yo había trabajado un verano en el norte de España, como  niñera con una familia que el visitó pues debían tener amistad o ser familiares. Era la primera vez que yo veía a un Obispo visitar a una familia y jugar con los más pequeños de la casa. Al paso del tiempo, coincidió con aquel hermanamiento que os he contado. Y ahí fue, que un buen día, decidí escribirle para contarle una inquietud que crecía en mi corazón; el de crear un pueblo donde una comunidad cristiana viviéramos en acogida de los más necesitados y en clave de misión.
Desarrollé aquel proyecto durante meses, hasta que tuve un boceto de la idea, y se la envié con una carta de presentación.
Supuse, que si aquello no era de Dios, la carta pasaría desapercibida o que incluso me contestaría algo así como; “déjate de bobadas y sigue una vida normal.” Sin embargo, ocurrió, que su secretaria, me llamó por teléfono para darme una cita, ya que Don Eugenio Romero Pose quería hablar conmigo personalmente.
Aquel encuentro marcó un antes y un después en mi vida; porque… ¿Quién era yo para que un obispo me recibiera? Pero lo más sorprendente para mí fue que lejos de espachurrarme aquella inquietud, despejó todos los peros que yo iba poniéndole, hasta dejarme sin palabras. Verdaderamente, aquel Obispo, me estaba invitando a poner por obra aquello que había escrito. Me animó a una conversión radical, a dejarme guiar por el Espíritu Santo, a no perder el espíritu misionero… y confiar en Dios. Si era de El… pondría los medios. Lo importante, era empezar por lo pequeño y dejarse hacer por Dios.
No os creáis que aquella conversación quedó en unas palabras de ánimo. No. Don Eugenio, se convirtió en un amigo, que me acompañó y asesoró durante los cinco años siguientes en los que seguí trabajando y orando por la fundación de aquel proyecto. Todos los años quedábamos y charlaba conmigo. Cuando esto no se pudo hacer,  le escribía contando mi proceso  junto a los pasos que iba dando para encontrar mi vocación. Ya que fuera del proyecto, busqué en sitios que ya estaban constituidos.
El año que regresé a Madrid, después de dos años de prueba con un movimiento, me enteré  que estaba enfermo. Nada menos que cáncer terminal.
Pensé que no me recibiría. Que tendría muchas cosas que hacer antes de morir que verme a mí.  Pero lo hizo. Y subiendo a su despacho, en el ascensor,  (el venía de una reunión) me comentó:
-Silvia… estas reuniones que hacemos los obispos no sirven para nada. Son una pérdida de tiempo… Voy a contarte lo que de verdad importa en esta vida…
Y aquel Obispo, comenzó a emitir luz en sus palabras. Una luz con sabor a eternidad. Llena de un amor a Dios incalculable, que me hacían desear ser Santa. Una luz entrañable, donde aquel obispo (que unos años después supe lo realmente importante que era),  me estaba regalando a mí, que no era nadie, un pedacito de eternidad. Y supe, lo supe muy bien… que se estaba despidiendo ya de este mundo, de las cosas de la tierra y de mi… tan sólo unas semanas después, acudí a su funeral. Y lloré. Lloré más que una magdalena. Porque un padre se me iba, y lo confieso; por primera vez en mi vida, me sentí huérfana.

Pero en lugar de ser Santa, en lugar de seguir luchando por aquel proyecto que emborrachaba mi corazón… lo escondí en un cajón donde acumuló telarañas, y corroída por la desesperanza de no haber encontrado mi camino… entré en crisis. La crisis no vino por la muerte de Don Eugenio. La crisis ya estaba conmigo desde que había regresado de aquella experiencia. Pero al morir Don Eugenio, hombre sensato , de gran discernimiento , que había creído en que Dios quizá quería hacer algo conmigo fuera de lo común, aquel proyecto también murió en mi corazón. Ya que fuera de él, sólo dos personas más me animaban a continuarlo. Y la verdad, no sabía por dónde continuar.
Lo que pasó después, ya lo conocéis los que habéis leído el libro “Arrojad a los demonios.”

Voy con mucha frecuencia a visitar la tumba de Don Eugenio, que como sabéis está en la cripta de la catedral de la Almudena, en Madrid. A veces apoyo mi cabeza sobre la piedra fría que conserva sus restos.  Si alguna vez pasáis por allí y veis a una chica, como hipnotizada delante de el, seguramente sea yo. Porque siempre me quedo hablando con el. Estoy segura de que de haber sobrevivido a aquel cáncer que se lo llevó, me habría acompañado en todo mi proceso de liberación. Es más. Estoy segura, de que él mismo, me habría rezado. Estoy completamente segura, de que el, me hubiera apoyado en este proyecto en el que me he embargado, de defender y sacar adelante el Exorcismo en España.
Y no me da vergüenza pecar de lo que me queráis tildar. Hay maquinarias  cuyo  movimiento se apoya desde una pequeña pieza, tan pequeña y escondida como un simple tornillo o tuerca. Si esta tuerca no estuviera en su sitio… la maquinaria deja de funcionar. Me ha tocado a mí ser una de esas tuercas dentro de la Iglesia…y cada uno de vosotros, sois las otras piezas. Si cada pieza está en su sitio, cumpliendo su misión, la maquinaria funciona. Pero si algo obstruye… nada funciona. En este caso… sois algunos obispos, los que estáis obstruyendo la maquinaria del Exorcismo: Los obispos que perdéis el tiempo en “reuniones que no sirven para nada”; los que no os dejáis guiar por el Espíritu Santo; los que no tenéis corazón misionero; los que no tenéis tiempo para sentaros a hablar con los más pequeños de la Iglesia. Los que… más quisierais llegarle en caridad  a Don Eugenio,  siquiera a los talones.


                                                                        (Foto tomada del periódico El País)


¿Son amigos o enemigos?


¿SON AMIGOS O ENEMIGOS?
Recordarán aquel chiste en que dos soldados americanos miran al horizonte, pues vienen de lejos una tribu de indios, y uno le pregunta a otro;
-¿Son amigos o enemigos los que vienen por allí?
El otro mira al horizonte, agudiza la vista y responde:
-Son amigos, porque vienen juntos.

Me viene al pelo el chiste para mi reflexión: Cuando leo y escucho en internet lo que hablan otras profesiones de Fe acerca de los Católicos, me sorprende cómo imperceptiblemente, se han puesto todos de acuerdo en atacarnos.
Ya no me refiero a la masonería, o al comunismo, o a otras religiones como la musulmana, tan distantes del evangelio y la persona de Cristo. Si no, de los que dicen ser cristianos, como los Testigos de Heová (una secta fundada por un masónico, ojo.) y especialmente las Iglesias protestantes y evangelistas. Digo Iglesias y no Iglesia, porque al no tener una cabeza que los una no son un mismo cuerpo, y entre comunidades llegan a tener diferencias disparatadas no sólo accidentales sino esenciales.
Internet está lleno de videos, charlas, textos, blogs, etc de protestantes y evangélicos, que invierten más tiempo en atacar de frente y a todas luces los cimientos de la Iglesia Católica, que en evangelizar al mundo pagano. Se les va toda la fuerza en querer cortarle la cabeza al Papa. Para que nuestra Iglesia (fundada por Cristo), sea una descabezada igual que las suyas.
Si bien es verdad que he respetado mucho a estas comunidades a lo largo de mi vida, y admiro la Fe que profesan algunos, la elocuencia con la que exponen aspectos de la escritura, y su entusiasmo… me he hartado ya que me den de bofetadas. Podría exponer aquí algunas razones por las que pienso que muchos protestantes  y evangelistas le dan la mano al demonio con actitudes y cuestiones de fondo. Pero el post se haría eterno, asique de momento sólo voy a contemplar la espina que me ha pinchado:

CRUCES VACÍAS
1) Los evangelistas NO ponen a CRISTO en sus cruces. Si visitan  un templo suyo, o si llevan una cruz colgada, fíjense ustedes que es una cruz vacía. La Cruz vacía, ha sido utilizada como símbolo por ideologías nada cristianas. En Roma, la cruz, era un castigo extremo para algunos condenados a muerte. La cruz, sólo cobró sentido cristiano, cuando Cristo murió y entregó su vida en ella por salvación del mundo. Aunque es cierto que los primeros cristianos, para diferenciarse de los paganos no hicieron uso del crucifijo hasta unos siglos después, la cruz ha sido vivida desde la propia piel, perseguidos ya desde los comienzos del cristianismo por las diversas persecuciones que se han ido sucediendo a lo largo de la historia. Es así como en el pueblo cristiano damos culto a los mártires, que nos han sucedido en la Fe siendo fieles hasta el derramamiento de sangre por Cristo.
No así los evangelistas, ni protestantes que ni dan culto a los mártires ni a otros santos. Por ello, no les escucharán nunca hablar de Santa Teresa, ni de Gregorio Magno, ni de… Razón, por la que tampoco profundizan en la tradición de la Iglesia, tan rica en escritos, documentos, oraciones, desarrollo doctrinal que nos han ido legando todos nuestros hermanos, algunos proclamados Doctores de la Iglesia.
Ni tampoco, en consecuencia con lo anterior, tienen vida monástica, ni fundaciones, ni congregaciones… y por no tener, no tienen ni sacerdotes (tienen pastores, que es diferente). Que a su vez trae más consecuencias;  no pueden consagrar la  Eucaristía ni creen en la presencia de Cristo en ella. Ni  celebran otros sacramentos, no siendo el bautismo.
Volviendo a la cruz vacía: arrancar a Cristo de la cruz, no querer contemplarlo en su agonía, ni contemplar sus llagas, el cáliz de sufrimiento que bebió  en su atroz tortura por nosotros, no por ignorancia, sino por actitud, no es reflejo de una falta de cariño? Alguien que debiera ser tan amado por nosotros, tan contemplado, tan comprendido, como es la persona de la Santísima Trinidad en su Hijo  llagado, muerte de cruz que nos abrió las puertas del paraíso, que aniquiló nuestros pecados, y que venció a la muerte. Crucifixión con la que arrancó al príncipe de las tinieblas de su trono… visión que a todos los demonios hace rechinar los dientes (por eso los exorcistas utilizan la cruz de cristo y se la muestran al poseso tratando de que la bese, como aceptación de ese regalo que Dios nos dio al entregar su vida en su Hijo). Los protestantes y evangelistas no contemplan esta maravilla. Han arrancado a Cristo del plan salvífico; lo han arrancado del crucifijo. ¿De qué sirve entonces contemplar una cruz vacía, o llevarla colgada del cuello? Puede representar si acaso, la cruz que nosotros debemos tomar cada día. Pero cargar con una cruz, sin la ayuda de Cristo, sin poder contemplar sus ojos, su corazón abierto, sus espinas… ¿cómo podemos sacar fuerza y ánimos para seguir adelante?
Pienso en tantos Santos que han alimentado su oración con la contemplación del crucificado. Y claro, será por eso, que tenemos tantos santos en el cielo, que a imitación de Cristo, se han unido con el en su dolor, han ofrecido sus obras uniéndolas al sacrificio de Jesús para que la sangre de Jesús les de valor y mérito, justificación ante Dios.
Un verdadero cristiano, no puede prescindir de Cristo. De la cruz brotaron fuentes de gracias que Dios nos regala. Porque no es la cruz en sí misma la que tiene valor. El valor de la cruz se la dio Cristo al morir en ella. Al regarla con su sangre, y ungirla. La cruz es bendita para los cristianos por eso. Dejó de ser una maldición. (Para los judíos la cruz era maldita.) Con ella liberó Cristo a todo aquel que se acoja a su palabra, a su perdón, y conforme su vida a la voluntad del Padre. Incluso en los momentos de dolor , enfermedad, sufrimiento, y muerte.
La muerte de Cristo en cruz, bien atestiguada por el centinela que confirmó su muerte clavándole, ya muerto, una lanza en su costado, no nos dejan rastro de dudas de que Jesús entregó su vida al Padre.
Pero la muerte no fue la última palabra. Porque Cristo resucitará al tercer día y se presentará a los apóstoles y diversas mujeres. Recibiendo entonces al Espíritu Santo, enviado por el. La cruz entonces, puede elevarse y mostrarse como triunfo. (No porque esté vacía) Sino porque está llena. Cuando mostramos un crucificado en alto, no estamos mostrando dos palos atravesados, estamos mostrando la muerte con la que venció Dios al pecado y nos rescató.
Así que cuando protestantes y evangélicos dicen que NO hay que representar a Cristo en la cruz, se equivocan de cavo a rabo. También los gobiernos ateos y comunistas piensan que  eliminar el crucifijo de los lugares públicos es un bien común. Los unos retiran a Cristo de la cruz, los otros más extremos, retiran incluso la cruz. Son pequeños pasos que se dan la mano para desterrar a Cristo. ¡Cuánto se alegrarían algunos protestantes y evangelistas extremistas en contemplar cómo se queman en pila los crucificados de todas las Iglesias Católicas! Pues sus corazones confundidos, lo verían como una purificación, una limpia necesaria en bien de sus creencias. Mientras tanto, siguen metiendo zizaña contra nosotros, en los medios de comunicación, acusando de idolatría al pueblo cristiano porque contemplamos la imagen de Cristo y ante ella rezamos, besamos, y veneramos.
Si esto piensan de venerar a una imagen de Jesús crucificado, imagínense la palabrería que gastan para acusarnos de idólatras por Adorar a Jesús sacramentado en la hostia Santa. Que para ellos está vacía también. Pues no creen en la consagración, ni sus pastores pueden consagrar, ya que no han sido ordenados sacerdotes por la sucesión de Cristo en la persona de los obispos y el Papa. Del que se descolgaron hace muchos, muchos años… tantos, que ni ellos mismos recuerdan su origen. Pero su origen, tuvo su nacimiento en un pecado:  la desobediencia de Lutero. Un cristiano que se mutiló a si mismo espiritualmente, y mutiló a tantos y tantos seguidores, que han apoyado en sus enseñanzas, (y no en la palabra del evangelio), su estilo de vida. Y su pobre relación con Dios, que ha quedado reducida a tan solo la  interpretación de la palabra. Eso sí… ya quisiera yo para muchos católicos ese fervor profundo y sentido que tienen algunos protestantes y el celo que tienen por sus Iglesias. La pena es que aún no se hayan enterado de que la Iglesia Católica no somos enemigos de Cristo, sino la Iglesia fundada por él. Pecando  ellos de base contra el Espíritu Santo.
Sin embargo, Dios, en su infinita bondad y misericordia, también hace regalos a sus hijos protestantes y en las distintas iglesias evangélicas  aunque más austeramente, y también se hace presente allí donde dos o más se reúnen en su nombre. Y es legítima  justicia pensar que muchos de ellos se salvarán. Cosa que ellos no piensan de nosotros, (para los cuales somos la gran ramera) Aunque profundizar en esto de su salvación sería meterme de lleno en teología y moral, y no era la pretensión de este post. Por lo que aquí, me bajo del carro para poner punto y final. Venerar la imagen de Cristo, no es idolatría. Es amor.


Reuniones de obispos que no sirven para nada.





REUNIONES  DE OBISPOS QUE NO SIRVEN PARA NADA
Sigo profundizando en aquellas palabras que me dijo aquel Obispo; “las reuniones que hacemos los obispos… no sirven para nada.” Y entonces, me pregunto yo, ¿Por qué los Obispos continúan empleando  su tiempo en esas “reuninitis” en las que sólo se pierde la energía? ¿Les obliga la burocracia eclesial? ¿Les obligan las personas que los rodean? ¿En qué parte de los evangelios o de los cánones de la Iglesia se dice que la vida de la Iglesia, el crecimiento de la comunidad, y personal se consigue haciendo reuniones y más reuniones? Sí que me consta que vivir la misa en comunidad, rezar en comunidad, Adorar al Santísimo en comunidad, realizar labores pastorales en comunidad… no sólo sirven. Sino que son esencia del cristianismo. Claro está que cuando hablamos aquí de “reuniones” nos referimos a otro tipo de reuniones, que sólo hacen perder de vista lo esencial.
Hace muchos años, en mi parroquia, teníamos los catequistas unas reuniones para profundizar sobre el sentido Eucarístico, la presencia de Dios en la eucaristía, y la importancia de la misa. Consistían en leer un libro, con preguntas, reflexiones, citas, etc que nos había pasado la diócesis como propuesta. Esas reuniones duraban casi más de una hora. Y eran semanales.
Un buen día… después de mucho reflexionar, les propuse al grupo;
-Bueno, ¿y si tan importante decimos que es la Misa, por qué no, en lugar de hablar sobre ella, utilizáramos este tiempo para ir a misa juntos una vez por semana entre diario? Aun nos sobraría media hora, para compartir después.
Buenooooo la que se armoooo!!! Los hubo que hasta se pusieron de pie enfadados, porque ¿quién era yo para imponerles más obligaciones?. Otros le hicieron eco diciendo que no tenían tiempo para eso. Y aquellos otros apoyaron lo de los primeros y segundos. Aquella reacción tan exagerada, me dejó con la boca abierta. Aún así, pacientemente, volví a explicarme:
-No se trata de imponer cosas, ni de aumentar reuniones. Se trata más bien de utilizar parte del tiempo de esta misma reunión, para ir a misa juntos. Precisamente, porque tantas reuniones nos cogen tiempo que nos quita de lo importante.
El murmullo anti-misa volvió a llenar la sala. Esta vez, fue el párroco quien defendió que no era buena idea, y que esta reunión era para profundizar en el sentido de la misa.
Esta vez, fui yo, quien muy digna (por aquél entonces yo era así de contestona), me levanté, miré a todos, y dirigiéndome al párroco le dije:
-Bueno, pues para mí estas reuniones ya han cumplido su objetivo. Me he dado cuenta que ir entre semana a misa alguna vez, es más importante que hablar de la importancia de ir a misa alguna vez además del domingo. Asique… señores… me despido de este grupo que lo único que hace es quitarme tiempo para lo importante. A partir de ahora, yo iré a misa los lunes, mientras vosotros seguís perdiendo el tiempo en hablar de cosas que no vais a vivir nunca. Adiós.
Y me fui. El párroco, me echó una bronca tajante al día siguiente por haber hablado así. Pero no  sirvió de nada. No volví a aquellas reuniones. Me junté con cuatro o cinco jóvenes más, que también estaban sedientos de algo más, y fundamos un grupo de lectio divina. Primero íbamos juntos a misa, después leíamos la palabra y rezábamos  en voz alta. Aquello sí que nos enriqueció. Un año después, vino un cura nuevo a la parroquia que nos estropeó el grupo. Nosotros queríamos más, queríamos ser de misa diaria, rosario diario, tener compromisos… pero el, entró a dirigir el grupo y rebajó los compromisos al raso (para que así vinieran más jóvenes). Sin dejarnos a nosotros crecer. Tanto fue, que al final nos vimos obligados a reunirnos a parte, en nuestras casas, a escondidas por un tiempo. Fueron tiempos difíciles, porque los que queríamos más… fuimos incomprendidos y anulados. Al margen de la vida de parroquia, seguimos alimentando nuestra Fe, con la esperanza de regresar algún día, como finalmente fue. Conseguimos durante un tiempo poder rezar delante del Santísimo y abríamos la puerta a todo aquel que quisiera compartir con nosotros de aquel modo. Pero nuevamente, el mismo cura, volvió a dirigir aquello que estábamos haciendo, rebajando el nivel (ya no podíamos rezar en voz alta  por si eso incomodaba a otros, y los temas los escogía el…) En fin. Presionados por la situación, buscamos nuevamente nuevos horizontes en movimientos dentro de la Iglesia, con más carácter y vida interior. Dando poco a poco de lado, todas aquellas actividades vacías y banales que continuaban realizándose en la parroquia en las que sólo se hablaba y hablaba.
Pues lo dicho, mi lema sería; “Menos reuniones y más acción.” No sólo para los obispos, sino para todo el pueblo cristiano.

Ser o no ser... esa es la cuestión

SER O NO SER…
Muchas veces le he dado vueltas, si convertir este blog en algo más personal  o sólo en un espacio  donde de vez en cuando aparezca algún post sobre exorcismos y liberación, en plan serio. Aunque de eso, ya hay mucho en internet.
Desde que lo empecé dudé crónicamente en cómo iba a montarlo, qué clase de noticias iba a dar, cómo ordenarlo… qué personalidad iba a darle, qué carácter… y lo he estado dudando hasta este mismo momento, en que a eso de las cinco de la madrugada, he abierto los ojos de repente, porque muchas inquietudes me corroen por dentro y ya no tenía humor para proseguir el sueño. El desvelo ha interrumpido una vez más para decirme al oído… “¿Y por qué no un blog más personal? Al fin y al cabo, yo soy yo. Muchas de las cosas que me han pasado las están pasando otros que no tienen donde verse reflejados. Y no dejan de sucederme cosas desde que lancé mi libro que pueden ser interesantes compartir. Además, tengo la necesidad visceral de gritar alto, de opinar libremente, de mostrarme como realmente soy (espontanea) sin preocuparme tanto de qué digo o cómo lo digo. De tener un espacio donde desahogarme… para no atragantarme con esta soledad que es cargar emocionalmente con un peso que nadie quiere llevar…  la defensa del Exorcismo. Dos blogs es mucho para mi  “body” así que… una fusión  parece la solución perfecta, o como popularmente se dice; “una de cal y otra de arena”.
… ESA ES LA CUESTIÓN. Por ende, para aquellos seguidores que me seguís de puntillas, y para aquellos que lo hacéis descaradamente ;Para los curiosos que se asoman por primera vez , y para los amigos que estáis ahí siempre; Para los más intelectos que buscáis cosas sensatas, teológicas , de buenos contenidos y para los que os movéis más a gusto en el lenguaje sencillo de andar por casa… a partir de ahora, encontrareis un blog más íntimo, más personal, donde hablaré del demonio, y sobre todo de Dios. Donde hablaré de liberación y posesión, desde la perspectiva que me ha tocado vivir (Desde dentro.)  Así que si algún psiquiatra medio loco, se asoma aquí para perder su tiempo en diagnosticar si estoy loca o no, si lo estuve o no… tendrá vino suficiente para cogerse una borrachera psicoanalítica.
Para los que no me conocíais lo suficiente, descubriréis facetas como la ironía, que suelen caracterizarme cuando escribo opinión. A lo mejor alguno tendrá que tomarse una aspirina para sobrellevar mis monólogos (que prometo no serán tan laaaaargos como los post de algunos amigos míos que escriben y escriben olvidando  poner  el punto y final. Sí Señor (F), este guiño iba por ti.
Sin duda encontrareis faltas de ortografía… en todos los sentidos. No dudéis en corregirme, yo me voy a entrenar a fondo para corregir a los demás… “Y como donde las dan las toman…”

Señores seguidores… abróchense los cinturones. Porque comienza un giro que marcará un antes y un después. Eso sí… para no confundir a nadie… los post donde me voy a desnudar el alma están firmados  con la etiqueta “opinión”.  Para distinguirlos de otras categorías,  más doctrinales, más teológicas, más de contenidos, que serán eso sí, como Dios manda.

10/02/2018

Red Mundial de Oracion

RED MUNDIAL DE ORACIÓN

Por mucho que digan contra nuestro Santo Padre Francisco, en medio de dificultades, sabe, una vez más darnos buenos consejos. El mal está ahí, y nos atenaza. Pero para un hijo de Dios, todo momento de dificultad es superado de la mano de la Virgen, nuestra Madre, intercesora y corredentora nuestra.
El Papa nos ha invitado a rezar con fuerza durante este mes de Octubre el Santo Rosario. Y concluirlo recitando una de las invocaciones más antiguas a la Santa Madre de Dios; el "Sub tuum Praesidium".

"Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!"

 Junto con la oración tradicional (que antes se rezaba al final de todas las misas hasta que se perdió esta bella costumbre ) a San Miguel escrita por León XIII: "San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén."
Dos oraciones, que unidas al rezo del rosario, es una bomba para el demonio. Es casi en sí mismo un "exorcismo", una petición desde luego de ayuda contra el mal que pretende envenenar nuestra alegría y generosidad de vivir en medio de verdaderas dificultades como cristianos. A nadie se le ocurriría ir sólo a enfrentarse a toda una legión de soldados armados hasta los dientes. Pues... en lo espiritual, tampoco hay que ir sólos. Es bueno unirse en oración, levantar barricadas, armarse con toda suerte de armas que tenemos bien guardadas ( y a veces empolvadas) en nuestra querida Iglesia. Es hora, de fortalecernos, de pedir ayuda a los santos ángeles, de poner a la cabeza a nuestra santísima Madre, cogernos de su mano y... salir al combate. Si lo hacemos, sin duda, venceremos, pues está escrito (ella vencerá al dragón).  Al menos ganaremos nuestras almas sin perdérlas  atrapados en las telarañas de  la frivolidad del mundo. Si nos cobijamos bajo su protección y bajo las alas de San Miguel, seremos contagiados de una fuerza nueva que grita contra toda maldición "¿Quién como Dios?". Pueden matar nuestros cuerpos, pero nada matará al alma, que de la mano de María, no estará dispuesto a apostatar en un mundo donde cada vez más se nos empuja a la desesperación, y al abandono de nuestra Fe.